Historia de los Destilados Mexicanos
1542: Los Primeros Años
Todo comenzó cuando zarparon del Puerto de Navidad 4 Galeones a cargo del capitán Ruy López de Villalobos, quien llegó a las islas de Mindanao y nombró en honor al Rey Felipe II de España como las Islas Filipinas.
Durante 40 años los barcos regresaban repletos de cosas nunca antes vistas, trayendo consigo personas, plantas y una cultura que al llegar a la Nueva Galicia evolucionó rápidamente.
La Palma y el Vino de Cocos
Para 1585, más de 5 mil filipinos vivían en el sur de Xalisco y Colima, trayendo plantaciones de palma de coco. En Colima se producía ya vino de cocos, un destilado de la savia de la flor de la palma.
De esta sustancia nacen la tuba y el vino de cocos. Sin embargo, en 1610, tras nuevos impuestos, esta bebida fue erradicada a finales del siglo XVII.
1616: El Vino de Mezcal
Solo seis años después de los impuestos al coco, se comenzó a experimentar con el agave. Descubrieron que al fermentar los azúcares del agave cocido se producía el Vino de Mezcal.
Este hallazgo está documentado en los libros de contabilidad de diezmos de la provincia de Avalos en la Nueva Galicia del año 1616.
1623: Nace la Raicilla
En Rancho Tlalpuyec, la bebida recibe el nombre de Raicilla. Se llamó así para disfrazar el agave como "raíz" y evitar impuestos a las plantas y frutos.
Para 1637, al transportarse junto a la sal de Cuyutlán en las mismas remudas, nació la tradición de tomar estos destilados con sal y limón.
Expansión y Tequila
A finales del XVII, mineros de Mascota llegaron a Amatitlán, donde el "vino de la barranca" fue nombrado Tequila por el pueblo Tiquilli. Las expediciones se extendieron luego a Zacatecas, Durango y Oaxaca.
El Tequila, Mezcal, Sotol y Bacanora se consideran los "nietos ilegítimos" de la unión entre los mineros y la Raicilla.
Resurgimiento y Orgullo
Tras 400 años de producción clandestina, la Raicilla resurgió en 1990. Finalmente, en 2019 recibió su Denominación de Origen, consolidando su lugar en la historia de México.